Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player



 

La ansiedad, emoción básica y adaptativa ante situaciones de desafío o peligro, presente o futuro, que se contrapone con lo que definimos como ansiedad patológica "respuesta exagerada", no adaptativa, o sea claramente ligada a peligros, situaciones u objetos desencadenantes, que conducen y condicionan la conducta del individuo.
Puede transformarse en un sufrimiento prolongado y obsesivo, interfiriendo negativamente en la vida cotidiana, y en las relaciones del paciente con su entorno familiar y social.
Los trastornos de ansiedad se han expresado en cambios en las cogniciones, estado fisiológico, comportamiento y emociones.

 
 
Pensamientos persistentes, de tinte catastróficos, Anticipación generalmente negativa, pensamiento mágico, Evaluación siempre negativa de recursos propios, donde situaciones de desafío se interpretan como amenazantes, etc.
 
 
Desequilibrio neurovegetativo, donde se aprecia generalmente una prevalencia del sistema simpático, sobre el parasimpático (la relación normal debe ser 2:1 en pos del parasimpático) Esto se expresa en síntomas como: palpitaciones, nauseas, diarrea, sudoración, temblores, sensaciones de opresión o malestar toráxico, sensación de falta de aire o ahogos, etc.
 
 
Revelan generalmente la inquietud del individuo, que se traduce en sus comportamientos
 
 

Sentimientos de angustia, miedo, aprensión e irritabilidad.
Al ser una patología de alta incidencia en la población adulta mundial (por ej. En EE.UU. según un estudio ECA de 1994, fue del 14,7%), y con gran frecuencia asociada o complicada por otros cuadros como abuso de alcohol, de drogas y con trastornos depresivo mayor; en nuestra Institución nos hemos supra-especializado en tratar a estos pacientes, creando el C.E.D.A. (Centro de Atención de Depresión y Ansiedad) para dar mejor respuesta, frente a la enorme demanda de consultas que los tiempos actuales generan.