Oponerse a la despenalización no significa necesariamente estar por la penalización


El mundo vive una profunda crisis no solo económico-político-social, sino también de valores ético-morales. Argentina esta considerada uno de los países con más corrupción en el mundo.

"Transparencia Internacional" nos ubicó en el puesto Nº109 de su clasificación. En estas condiciones adoptar este criterio despenalizante significa de terminar de legitimar en comercio de "substancias" a las que hemos denominado "psico-neuro-bio-genético-socio-tóxicas".

El "narco-comercio" mayorista ya tiene abiertas las puertas con "el blanqueo de capitales", ahora con esta ley de "despenalización" legitimamos el "narco-comercio" minorista o "narco-menudeo" como lo denominan en México, que incluye la explotación de niños con todas las connotaciones que esta práctica tiene aunque signifique dar trabajo a una multitud de desocupados de las clases bajas que habitan las villas de emergencia.

Fundamentar esta medida en que así se cumple con el articulo 19 de la "Constitución Nacional" que protege los actos privados de los ciudadanos que no perturban a los demás, y también en que los jueces y las fuerzas de seguridad se van a poder dedicar al "narco-trafico" en lugar de ocuparse de los "pibes", son argumentaciones pobrísimas e insostenibles para los conocimientos que la neurociencia ofrece en el año 2009, y que son olímpicamente desestimados por los defensores de este "tratamiento" mediante la legitimación del "uso personal".

"Las adicciones son prácticas con severas consecuencias a corto y a largo plazo".


Prof. Dr. Eduardo Kalina.
Master en Adicciones (USAL)