• Medicaciones para reducir el aumento de peso inducido por fármacos antipsicóticos:
    Sobre este tema tan preocupante, en los últimos tiempos se han publicado una serie de trabajos con experiencias muy heterogéneas, lo cual hace difícil llegar a conclusiones sólidas, o sea que sean convincentes y posibles de aplicar en la práctica clínica.

    Maayan y colaboradores, publicaron en "Neuropychopharmacology 2010;35:1520-1530", un metanálisis de las estrategias ya publicadas acerca de este objetivo, revisando 32 estudios controlados con placebo que involucraron a 1.482 pacientes.

    El promedio registrado de pérdida de peso fue "modesto": 1.99 kg versus placebo en 13 semanas de tratamiento.

    Metformina es la molécula más utilizada y la que mostró mejores resultados, con un promedio de 2.94 kg de pérdida de peso.

    Otras que refieren son: topiramato: 2,52kg promedio, es la que nosotros utilizamos más frecuentemente; reboxetina: 1,90 kg; sibutramina: 2,56 kg (esta molécula que recientemente fue discontinuada por los efectos adversos que se registraron a nivel cardíaco), y también mencionan a: fenfluramina (discontinuado), y rosiglitazone.

    Una aclaración que hacen merece tenerse en cuenta y es respecto a que metformina logró los resultados mencionados cuando se la administró para reducir la ganancia de peso, pero cuando se intentó administrarla conjuntamente con el antipsicótico como prevención no mostró resultados mejores que el placebo.

    Wu, R.R y otros, publicaron un interesante trabajo al respecto, titulado: "Life style intervention and metformin for treatment of antipsychotic induced weight gain: a randomized controlled trial". JAMA. 2008; 299:185-193. USA.

    De todas maneras, indicar una dieta adecuada y actividad física, son recursos de primera línea, un cambio de medicamento, es otra estrategia válida de tener en cuenta.

  • ¿Es bupropion una molécula segura y efectiva para el tratamiento del tabaquismo en pacientes esquizofrénicos adultos?
    Tsoi y otros, hicieron una revisión sistemática de todos los estudios realizados- metanálisis- o sea de 7 investigaciones que involucran a 260 pacientes, y encontraron que entrar en "cesación tabáquica" después del tratamiento con bupropion dió resultados positivos estadísticamente significativos y en los casos en los cuales adjuntaron parches o chicklets (terapia de reemplazo de nicotina), los resultados fueron aun mejores.

  • Clozapina y tabaquismo.
    Cormac. I y otros, publicaron un importante trabajo titulado: "Una evaluación retrospectiva del impacto de la cesación tabáquica en pacientes  psiquiátricos que reciben clozapina" (Acta Psychiatr Scand; 2010;121:393-397), en el cual exponen importantes conclusiones acerca de las relaciones entre clozapina y tabaquismo en pacientes que están tratados con esta molécula, considerada como la más eficaz para tratar esquizofrénicos, pero también potencialmente peligrosa por sus efectos adversos.

    Estos investigadores puntualizan que clozapina cuando de encuentra en niveles plasmáticos entre 350 y 500 microgramos por litro es terapéutica, mayores concentraciones son peligrosas. Además se metaboliza a nivel del 1 A 2 en el citocromo 450, y es inducida por los metabolitos del tabaco. Por lo tanto los pacientes que fuman descienden los niveles plasmáticos de esta molécula, pero cuando entran en cesación tabáquica los incrementan hasta niveles muy  peligrosos, en ocasiones llegan a más del 50%).

    Como en Inglaterra se prohibió fumar en todos los hospitales, clínicas, etc, Cormac y colaboradores dosaron los niveles de clozapina antes y después de ponerse en práctica esta prohibición, y refieren que 48 casos que estudiaron solo 2 llegaron a más de 1.000 microgramos por litro, presentando uno convulsiones y el otro mioclonias, espasmos, etc.

    En muchos casos preventivamente al entrar en cesación tabáquica les redujeron la medicación a la mitad de las dosis de clozapina.

    Estas observaciones enseñan que se debe ser cauteloso al tomar este tipo de medidas, no solo con pacientes internados sino también con ambulatorios, pues de repente vuelven a fumar y este acto decrece los niveles plasmáticos de clozapina, pudiendo descompensar al paciente.